La carne y la ley

La carne y la ley

La ley corresponde a la carne y la gracia al Espíritu, la ley fue dada por Moisés pero la gracia vino por Jesucristo el Hijo de Dios, Juan 1:17 “Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo.” Romanos 6:14 “Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia.” Romanos 8:9 “Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El.” Romanos 7:5 “Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por la ley, actuaban en los miembros de nuestro cuerpo a fin de llevar fruto para muerte.” Romanos 8:1 “Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu.”

La ley fue dada por Moisés, y el propósito de la ley es este: Romanos 3:20 “porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.” La ley vino para mostrar y hacer resaltar el pecado, pero la gracia vino para mostrar el olvido del pecado. Romanos 4:15 “porque la ley produce ira, pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.”

La ley se dio para prohibir y castigar el pecado, pero la gracia de Dios vino para mostrar su perdón y olvido.  Romanos 5:1 “Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.” Mucha confusión existe en las iglesias acerca del pecado y de la ley ignorando que la ley se hizo con el propósito de engrandecer el pecado pero muchos ignoran la gracia, porque no es por la ley que el hombre es justificado sino por la gracia, porque por gracia es que somos salvos y no porque hayamos hecho algo que nos acredite ante Dios sino por el regalo que Dios nos ha dado a los pecadores  al entregar  a su Hijo a morir en la cruz, Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Efesios 2:8 “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don (regalo) de Dios;”

La ley se hizo para la carne pero la gracia vino para el Espíritu, son dos cosas distintas pero complementarias, primero vino el pecado del hombre en la carne y luego vino la gracia en el espíritu por medio de Jesucristo. Nosotros morimos en la carne a causa del pecado para vivir en el Espíritu a causa de la justicia. Adán nos heredó el pecado y la muerte y Jesús nos trajo el perdón y la vida eterna. El ministerio de Moisés se conoce como de muerte pero el de Jesús como de vida, depende de donde estemos, si estamos bajo la ley o bajo la gracia. Gálatas 5:18 “Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.”

Quiero que hagamos una diferencia entre estar en la carne y estar en el Espíritu, Romanos 8:6 “Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz;” en otras palabras, si nos ocupamos de los asuntos carnales obtendremos la muerte pero si nos ocupamos del Espíritu obtendremos vida y paz.

¿Qué es vivir en la carne? Y ¿Qué es vivir en el espíritu? Al contemplar sea en nuestro deseo o en hechos, temas como: la inmoralidad, la idolatría, el adulterio, la homosexuales, el robo, la avaricia, la borrachera, la difamación, o la estafa, eso es ocuparse de la carne. Mientras que ocuparse del espíritu que significa amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio. Contra estas cosas no hay ley que valga. Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Estar en la carne es ni mas ni menos que ser igual a un animal, porque los animales no tienen espíritu pero si carne y sin embargo se les ve reproducirse, comer, dormir, caminar, etc, etc, cuando un hombre está en la carne las cosas que hace son semejantes a los animales, solo piensa en sus deseos y lo que hace es para satisfacer sus deseos carnales, cosa distinta es ocuparse del espíritu o vivir según el espíritu, porque si algo difieren los animales de los hijos de Dios, es que estos últimos tienen el espíritu de Jesucristo mientras que los animales no tienen espíritu, los animales son carnales.

El pasar de la carne al espíritu es un paso que se da no a voluntad del hombre sino de Dios, porque lo que viene es una muerte carnal para dar lugar a un nacimiento espiritual como hijos de Dios. En la Biblia leemos esto que sigue: Juan 1: 12-13 “Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.”  Los que viven según la carne tienen su mente oscurecida, no ven el camino, no saben para donde van, andan perdidos, hablan y no saben lo que dicen, escuchan y no entienden, ven y no determinan, eso es estar en tinieblas, la Biblia habla de salir de las tinieblas y entrar en la luz, se imagina usted lo que es estar en la oscuridad toda la vida y de repente entrar en un cuarto con luz? Pues eso es lo que significa lo que dice en  Juan 3:19 “Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.” O sea que las personas que son malas, no ven la luz y andan perdidos sin saber a dónde van ni tienen una señal que los dirija, y a la inversa tenemos los hijos de Dios, Romanos 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.”

La carne y la ley son similares, la ley se dio para los carnales, para los que están ausentes de Cristo, pero la gracia vino como un regalo de Dios para los que están en Cristo. Si alguno desea disfrutar del regalo de Dios, solo tiene que hacer morir lo carnal, esto es: Colosenses 3:5 “Por tanto, considerad los miembros de vuestro cuerpo terrenal como muertos a la fornicación, la impureza, las pasiones, los malos deseos y la avaricia, que es idolatría. Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia por causa de estas cosas, “

La ley fue dada con el propósito de mostrar el pecado porque donde no hay ley no hay transgresión. Pablo nos habla de este tema y dice: Romanos 4:15 “porque la ley produce ira, pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión “ y si Dios se enoja es porque no estamos bajo la gracia sino bajo la ley. La ley y la carne son sinónimo y nadie puede agradar a Dios desde la carne, ya Jesús lo dijo:  Juan 4:23 “Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren.” ¿Puede alguien estando en la carne adorar a Dios? No, a Dios solo se le adora en espíritu.

Estar en la ley es estar en la carne y la ley se  hizo para los transgresores, para los malos, no para los buenos, 1 Timoteo 1:9 “reconociendo esto: que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los transgresores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,” De modo que quienes están bajo la ley son malos o injustos, pero los justos no son condenados, Romanos 8:1 “Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu.”

Hagamos morir lo terrenal en nosotros, esto es: fornicación, impureza, pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. ¿Qué significa la idolatría? Adoración que se da a los ídolos y amor excesivo y vehemente a alguien o algo. Podríamos repetir esto diciendo que lo terrenal en nosotros es fornicación, impureza, pasiones, malos deseos y adoración a los ídolos y amor excesivo a personas  o cosas.

Todo esto se parta del amor a Dios y amor al prójimo, porque las malas pasiones y la fornicación y la impureza que son malos deseos, nos conducen a adorar ídolos y personas. Éxodo 20:4 “No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” Jesús dijo; basta mirar con deseo a una mujer y ya se cometió el adulterio, también dijo: Con el solo hecho de aborrecer o rechazar o insultar a un hermano, ya se cometió el delito de matar.

Es mejor que procedamos a amar a Dios, esto es a obedecerle y servirle, y lo mismo con los hermanos, verlos como superiores y servirles, Jesús dijo: Marcos 10:45 “Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

Dejemos la carne y vivamos en el espíritu, si hacemos eso seremos salvos y tendremos vida eterna.

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla  

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