Los siete demonios de Magdalena

Los siete demonios de Magdalena

Se ha escrito tanto acerca de Maria Magdalena que ya no se sabe que es lo cierto y la mentira, lo que si sabemos y lo interpretamos es lo que está escrito en la Biblia.

Se dice que Maria Magdalena era una prostituta muy amiga de Jesús y que de ella fueron expulsados siete demonios pero que al final de cuentas ella recibió el perdón de Jesús y que terminó sus días junto a Maria la madre de Jesús en Efeso. Tambien se dice que Magdalena predicó en Roma y que delante del Gobernador Tiberio ella presentó un huevo y exclamó diciendo: Jesús ha resucitado, ante lo cual Tiberio se rió y dijo, eso lo creería si ese huevo se pudiera de color rojo y dice la historia que el huevo enrojeció.

En este mensaje no nos vamos a ocupar de Maria Magdalena como una pecadora, porque eso en materia bíblica no debe alarmar a nadie sino avergonzar y producir condolencia porque tal como lo describe el Antiguo Testamento: Lamentaciones 5:7  “Nuestros padres pecaron, ya no existen, y nosotros cargamos con sus iniquidades.”  Y el apóstol lo confirma diciendo: Romanos 3:23 “por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios,” y Jesús mismo lo ratifica diciendo: Lucas 18:19 “Jesús le respondió: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios.” Así que si alguien critica los pecados de esa mujer, le llevaremos a leer esto: Juan 8:10 “Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado? Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más.”

No vamos a ocuparnos de los pecados de María, sino de los siete demonios, vamos a Lucas 8:2 “y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios,” y veamos también a Lucas 11:24 “Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso; y al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.” En otras palabras, cualquiera de la índole de María lleva consigo uno o varios espíritus malignos, digo de la índole de María porque todos los pecadores llevan consigo espíritus malos, esa es su condición, la misión de Jesús fue esa precisamente, echar fuera demonios, ya lo dice en su mandato:  Mateo 10:8 “Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”  Y lo confirma en Lucas 11:20 “Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros.” Lo cual no es sino una explicación adicional a su primer discurso que dice: Mateo 4:17 “Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” y Marcos 1:15 “diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio.”

Estamos hablando de espíritus malos, inmundos o demonios, esos son tres nombres que se les da a los espíritus que no son de Cristo y que han encontrado morada en la carne de los pecadores, cuando Jesús vino y llamo al arrepentimiento anunciando el reino, la gente comenzó a creer en el Evangelio y eso los hizo cambiar, ya no viven  en la carne sino en el espíritu, veamos la escritura: Romanos 8:9 “Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El.” Todo aquel que no tiene el espíritu de Cristo, aun es hospedaje de demonios o malos espíritus. Los que viven en la carne son como María de quien fueron expulsados siete demonios.

Hablemos un poco de los demonios o malos espíritus o espíritus inmundos, no hay duda que todos estos tipos de espíritus producen no solo enfermedades y dolor sino la muerte porque donde hay demonios, hay muerte y eso es a lo que se refiere la escritura cuando dice de quienes han sido convertidos a Cristo: Juan 5:24 “En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.”  Y Pablo lo dice en Colosenses 2:13 “Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con El, habiéndonos perdonado todos los delitos,” 

¿De qué demonios estamos hablando? Me refiero a los siete que salieron del cuerpo de María, las tradiciones de los hombres aseguran que eran demonios de pecado y tienen toda la razón porque ningún demonio se hospedará donde vive Cristo, y si recordamos estas palabras comprenderemos a lo que me refiero: 1 Corintios 6:19 “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” así que los demonios solo se hospedan en cuerpos que están muertos y vacios, Jesús lo explicó diciendo: Mateo 23:27 “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.”

Hay toda clase de malos espíritus o demonios, y los hay desde lo más refinado hasta lo peor, todo depende de la clase de persona en donde buscan refugio. Hay demonios de enfermedad, de muerte, de dolor, de tristeza, de desanimo, de enemistad, de odio, de rehazo, de desobediencia, de inmoralidad, etec, etc, pero también hay demonios de espiritualidad como religiosidad, santidad, amistad, compañerismo, hermandad, etc, veamos algunos versos que nos den luz: vamos al principal que es el demonio de la religiosidad, Mateo 7:21 “No todo el que me dice: “Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” Mateo 7:22 “Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les diré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.” Yaparte de este tipo podemos considerar que cualquier espíritu por elevado que nos parezca si no es el de Cristo, será un demonio, ya Dios lo ha adelantado diciendo: Lucas 16:15 “Y les dijo: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.” Y esto otro: Santiago 4:4 “¡ Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.”

Tener uno a mas espíritus o demonios es muy común en los hombres y mujeres, lo que pasa es que hoy en dia a las cosas de Dios se les ha dado poca o ninguna importancia y la gente mas se inclina a hacer lo malo que a buscar a Dios. En forma general vivimos como en los tiempos antes de Noé cuando Dios dijo: Génesis 6: 5-7 “Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal. Y le pesó al SEÑOR haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón. Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho.”

Los siete espíritus de María podrían ser espíritus sublimes pero sin el espíritu de Cristo de nada le servia, sin embargo Jesús le perdonó y expulso de ella esos siete huéspedes que nadie sabe si eran buenos o malos pero ante Jesús eran todos malos, podrían haber sido espíritus de santidad, de religiosidad, de humanismo, de amistad, etc, pero no era el espíritu de Cristo. María vivía en la carne como cualquier ser humano pero un dia ella recibió a Jesús en su corazón y las cosas cambiaron.

¿Considera usted que los espíritus calificados como buenos para los hombres son buenos para Dios? “porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.” Es necesario, pues, nacer de nuevo con el espíritu de Cristo, quien no haya nacido de nuevo con ese espíritu siempre será rechazado por Dios y si no hay un arrepentimiento o cambio en su conducta, la condenación estará firme. Dijo Jesús: “Separados de mi nada podréis hacer”

Un convertido a Cristo solamente tiene un espíritu y es el espíritu de Cristo, un inconverso tiene varios espíritus y todos son demonios, si a María se le expulsaron siete, hay otras personas que tienen más de siete como este Marcos 5:9 “Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y él le dijo: Me llamo Legión, porque somos muchos.” Los mas peligrosos demonios son aquellos que hacen ver a las personas como santas o de una claridad muy superior a los demás, de ellos Jesús nos alerta diciendo: Mateo 24:24 “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos.” ¿Cómo diferenciar un Cristo bueno de un Cristo malo? ¿Cómo diferenciar un apóstol bueno de uno malo? Ya tenemos ese don de Dios en algunos, según 1 Corintios 12:10 “a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas.” Se trata de poder discernir entre los espíritus si son o no son de Dios, 1 Juan 4:1 “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.”

Para el inconverso es un asunto difícil de discernir, pero para los entrenados en la Palabra de Dios, es un asunto fácil, los inconversos caerán en las manos de los  engañadores y serán sus víctimas, pero en la medida que vayan conociendo la Palabra de Dios, irá aumentando en ellos su capacidad de reconocer cuales son los espíritus de Dios y cuáles no. El discernimiento es madurez espiritual y lograr eso solo por medio de la iglesia, ya lo dice el apóstol en Efesios 4: 11-16  “Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.”

por Víctor Manuel Castro Chinchilla

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: