El hombre animal II

El hombre animal (II)

En nuestro primer mensaje de esta serie decíamos que hay una especie de escalera por donde transitar espiritualmente y que comenzamos desde el suelo poco a poco ascendiendo hasta que lleguemos al reino de Dios, esa escalera no es un asunto físico ni vertical sino de un desarrollo espiritual.

Jesús nos habla de ello y dice: Marcos 4: 30-32 “También decía: ¿A qué compararemos el reino de Dios, o con qué parábola lo describiremos? Es como un grano de mostaza, el cual, cuando se siembra en la tierra, aunque es más pequeño que todas las semillas que hay en la tierra, sin embargo, cuando es sembrado, crece y llega a ser más grande que todas las hortalizas y echa grandes ramas, tanto que LAS AVES DEL CIELO pueden ANIDAR BAJO SU SOMBRA. Y ya antes habíamos tenido una palabra acerca de Jacob que dice: Génesis 28: 10-13 “Y salió Jacob de Beerseba, y fue para Harán. Y llegó a cierto lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar. Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Y he aquí, el SEÑOR estaba sobre ella, y dijo: Yo soy el SEÑOR, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac. La tierra en la que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.”  Jesús nos habla también en ese sentido y dice: Juan 1:51 “En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.” Mateo 3:16 “Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre El.”

Estamos presentando la parte superior de esa escalera o ese edificio donde es el cielo, donde moran los hijos de Dios, Pablo nos dice esto: Efesios 2:6 “y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús,” y en verdad que se trata del cuerpo de Cristo, el cuerpo que tiene sus pies en la tierra y su cabeza en el cielo, veamos que dice el libro de los Hechos en Hechos 7: 49 “El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis?, Dice el Señor; ¿o cuál es el lugar de mi reposo?”

Regresando al hombre animal, el hombre en su etapa original que fue destronado del Edén por su rebeldía obedeciendo al Diablo y no a Dios. Ese hombre natural no tiene el espíritu de Jesucristo y por lo tanto no es de él porque vive en la carne. En otras palabras nos dice el apóstol: Romanos 8:9 “Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros. Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El.” Y ese hombre animal no tiene ese espíritu, y de ese estamos hablando.

Ya vimos que este estado del hombre es uno que depende del diablo, Jesús se refiere a él como sigue:  Juan 8:44 “Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.” Y agrega: Mateo 12:34 “¡Camada de víboras! ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.”Mateo 13:15 “PORQUE EL CORAZON DE ESTE PUEBLO SE HA VUELTO INSENSIBLE Y CON DIFICULTAD OYEN CON SUS OIDOS; Y SUS OJOS HAN CERRADO, NO SEA QUE VEAN CON LOS OJOS, Y OIGAN CON LOS OIDOS, Y ENTIENDAN CON EL CORAZON, Y SE CONVIERTAN, Y YO LOS SANE.”

La habitación de los hombres malos o de los hombres animales es el mundo y el apóstol establece una gran diferencia diciendo: Santiago 4:4 “¡ Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” Pablo agrega a estos hombres que ahora se han convertido a Cristo y dice: Colosenses 1:21 “Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora El os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El,” como digo, el hábitat del hombre malo es el mundo mientras que los nacidos de nuevo son los hijos de Dios y su morada esta en los cielos, Jesús después de resucitar les dijo Juan 14:2 “En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.” Y aclara diciendo: Juan 14:6 “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

Tenemos delante de nosotros un edificio, espiritual por cierto, y nosotros somos parte de ese edificio, nosotros somos las piedras del edificio, 1 Pedro 2:5  “también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” Ese edificio es la casa de Dios, 1 Corintios 3:9 “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.” 1 Timoteo 3:15 “pero en caso que me tarde, te escribo para que sepas cómo debe conducirse uno en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y sostén de la verdad.” Hebreos 3:6 “pero Cristo fue fiel como Hijo sobre la casa de Dios, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza.”

El hombre animal está en las tinieblas, en la oscuridad total y en la muerte. Adán que fue hecho a la imagen de Dios por su rebelión fe echado fuera del paraíso y desde entonces el hombre ha sido desechado por Dios, esa traición del hombre pecador causó un arrepentimiento a Dios, Génesis 6:6 “Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le pesó en su corazón.” Por la rebelión de Adán, el hombre se ha declarado amigo del diablo y enemigo de Dios Efesios 2:3 “entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Efesios 2:12 “recordad que en ese tiempo estabais separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener esperanza, y sin Dios en el mundo.”

Jesucristo habla claro sobre este asunto y dice: “Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.” Porque el mundo está abajo. Y Precisamente allá abajo es donde la gente adora dioses falsos porque necesitan ver y tocar a sus dioses y como nuestro Padre celestial es Espíritu ellos no lo ven ni lo comprenden. Adelantándose a esto Dios estableció una prohibición diciendo: Éxodo 20:4 “No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” Pero el hombre del mundo no entiende y busca adorar ídolos, Pablo escribe acerca de este problema diciendo: Romanos 1: 21 “Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.”

La ira de Dios está encima del hombre carnal porque Dios no lo hizo corruptible sino a su imagen y semejanza pero Adán lo volvió corruptible y de eso nos habla Pedro al ofrecernos una vida mejor en Cristo Jesús y dice:  1 Pedro 1:23 “Pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante la palabra de Dios que vive y permanece.”

El hombre natural o animal solo tiene por delante de si la muerte, pero Jesús vino a producir un rescate y nos ofrece la vida eterna, una vida que no se apaga nunca y nos dice en  Juan 3:18 “El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.” Juan 1:12 “Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre,” Juan 5:24 “En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.”

Por Víctor Manuel Castro Chinchilla

 

 

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